A
nivel general todos/as disponemos de estructuras
cerebrales organizadas salvo que en el desarrollo del feto o al nacer
hubiese algún problema en su proceso. Además, son conocidas las partes donde se
generan las emociones, pensamientos y comportamientos que nos pueden indicar a
través de la sintomatología si existe algún fallo y así prevenir el trastorno
mental.
¿Se nace con una enfermedad mental o se
hace?
Desde
el punto de vista biológico cerebral,
la psiquiatría contempla los problemas y desequilibrios químicos y fisiológicos de las enfermedades mentales. Y que estos pueden tener su origen en trastornos del
sistema endocrino o el sistema nervioso.
Desde
el punto de vista de lo social, la psicología
clínica se considera una ciencia de la salud. Es decir, presta atención a las relaciones de la persona en su contexto personal,
familiar, laboral, social, que le han llevado a desarrollar un problema
psicológico y que acaba afectando a la estructura cerebral. Mediante experiencias vividas se manifiesta a nivel
emocional, cognitivo, actitudinal y comportamental.
En ambos enfoques a nivel de criterio diagnostico utilizan
la misma clasificación. Actualmente el
DSM5. Sin embargo, en tratamiento difieren puesto que los psiquiatras utilizan
fármacos y los psicólogos aplican psicoterapia. Ambos profesionales intentan
solucionar los problemas para la mejora de la calidad de vida de las personas
afectadas.
¿Si necesito orientación a quién debería
ir?
Desde la pública el médico de familia puede sugerir que hacer. O incluso puede
pautar medicación para la ansiedad o la depresión,
y si con el tiempo no se soluciona el problema puede derivar a salud mental
para seguimiento del tratamiento. Los casos mentales graves también se derivan o se atienden en urgencias si lo necesitan.
A nivel privado, la persona puede elegir un profesional que considere de confianza para que le ayude a solucionar el problema. En este
caso, lo primordial es claridad puesto que si ya tiene algo que le está
afectando en su vida, puede solucionarse con prontitud. Por ello,
asesorar en esta primera fase resulta imprescindible para no llegar a generar
una enfermedad mental.
La
información presentada puede plantear
polémica hacía donde ir pero una vez que se conoce el posible origen del problema,
permite actuar en consecuencia.
Numerosos pacientes de psiquiatría refieren estar años con cambios de nuevos fármacos sin hallar soluciones. Todo ello, les genera indignación, frustración y sufrimiento afectando
su vida personal, familiar y social.
En estos casos el psicólogo/a no interfiere la intervención del profesional sino que facilita terapéuticamente la estabilidad emocional de la persona.
Lo cual es importante actuar lo antes posible en la solución de las dificultades y problemas de la salud psicológica, puesto que es la antesala de la salud mental.
Reflejar que las actitudes y comportamientos bien manejados favorecen el aprendizaje en cada etapa. Concretamente la etapa infantil adolescente, puesto que se manejan multitud de cambios y suelen existir conflictos que se requieren solucionar. Una vez superado estas etapas, se llega a ser adulto equilibrado con la capacidad de disfrutar cada momento que les proporciona la vida.
Gracias! a que hoy por hoy ha cambiado la percepción de ir al psicólogo, numerosas personas pueden simplemente expresarse y darse cuenta de lo que les sucede la mayoría de las veces es normal. Que la clave es entender el proceso personal que le está generando dificultades y sobre todo darse cuenta de que su malestar les impiden ser felices.
Vive Siente Ama